jueves, 18 de agosto de 2011

SEDA





De pie, totalmente desnuda, en una esquina alta del local… Intentando mantenerme quieta con la cabeza erguida, mientras tú vistes y adornas mi cuerpo, con cinta de seda roja.
Una estrella de ocho puntas atraviesa mi abdomen, envuelve mi cuello, baja por mi esternón, se bifurca y rodea mis labios, separándolos obscenamente. Asciende por mis nalgas, cruza mi espalda y enmarcan mi pecho

Presa, en esa precisa prenda que ajustas y ciñes a mi piel… nudos, vueltas, y cabos que sujetas con maestría, en total estado de concentración…

A cada tirón, a cada nueva pasada, un río fluye entre mis piernas. Muerdo mis uñas intentando liberar tensión, mientras miro de reojo al camarero, que no pierde detalle de la escena.
Es hora del protocolo, ese del que nunca fui consciente…

Y lo siento… es cierto, he tenido tiempo para pensar. Pero mi garganta apenas deja escapar, un ahogado gemido de desconsuelo
Siempre fui tímida. No de actos, sino de palabra. Y esa traba ni siquiera tú la has traspasado.
Miles de motivos, de argumentos, cruzan velozmente mi cabeza.

Te diría que ya no se puede volver atrás, que al menos yo no puedo. No tengo ni las ganas, ni el valor, ni la fortaleza, para alejarme de ti.
Pero sólo se escucha un tenso silencio, quebrado por la música que llega de lejos, muy lejos..

Ardiendo en deseos de sentir tus manos en mis mejillas. Ansiedad y necesidad de tu contacto. De tomar tu verga entre mis labios, y lamer, besar, succionar y tragar sin reparos, Orgullosa
Mientras el miedo y el desamparo mordisquean mi alma, ante la idea de que me dejes marchar, sintiéndome dolorosamente perdida .
¿es esa sensación la que buscas en mí?

Y es mi cuerpo quien toma la iniciativa y se abalanza hacia delante. Aferrándome a tus piernas y hundiendo mi cabeza entre mis brazos. Estrechándote con desesperación, como jamás imaginé.

Y por fin tus dedos enredándose en mi pelo haciendo desaparecer mis dudas. Tu calor en mi barbilla, el dulce olor de tu sexo… Tu carne dura e hinchada que descubres ante mis labios sedientos.
Y abrir la boca y devorarte; agradecida, sumisa, golosa y glotona, relamiéndome de gozo.


Y sonreír de nuevo mirándote a los ojos, mientras me tumbo sobre tus rodillas como una niña traviesa. Dejándome hacer; relajada y tranquila. Mojada y hambrienta Sintiendo tus manos deslizarse entre mis nalgas, tus dedos lubricando mi estrecho agujero.
 Forzando el tenso anillo que muy despacio va cediendo, para acoger el plug, que fijas bajo el bondage.

Y ya no existen límites
Tu lengua, es mi lengua. Tu saliva se entremezcla con la mía formando un único fluido.

 Y siento tu cuerpo ocupando cada rincón, cada recoveco. Ahondando más y más en mi. Y te cabalgo dura y violenta, mojando tu carne, gritando y arañándote la piel.

Y ya no hay trabas ni muros, ni barreras.

 Todo está en su sitio.
Sólo toca revolvernos, fundirnos, bebernos y rozarnos, hasta herirnos, más de lo que nos hiere la ausencia…

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Por fin leo verga, es una palabra contundente, suena a pene de animal... mira

vergajo.
1. m. Verga del toro, que después de cortada, seca y retorcida, se usa como látigo.


La mayoria de personas, al leer, no retienen nada, tu tienes mucho vocabulario, una fluidez que parece natural, o lo es. Voy a intentarte regalar una palabra que ya conocerás, pero no te he visto usar.

Ubre.

(Del lat. uber, -ĕris).

1. f. En los mamíferos, cada una de las tetas de la hembra.

2. f. Conjunto de ellas.


Es triste, que tu blog, estuvo mucho tiempo sin apenas comentarios, quizas lo mantenias anónimo, y ahora, se va masificando poco a poco, con comenarios rápidos y de adulación. Si no os comento textos a ti o Ainoha, no es porque no os lea, soy un ser asocial, y no me gusta mezclarme con la mayoria de mentes, las vuestras si.

Dantonmaltes dijo...

Me gusta que la cinta sea de seda en vez de la típica cuerda de cáñamo.

ainhoa dijo...

Sinceramente la combinación de lo obsceno con la sedita roja hace un relato muy "vintage".Me encanta

LADY NINA dijo...

Me encanta tu estilo, con esa sensualidad que contagia sensaciones, y yo no soy de las que las reprime...
Besos.